Paz, una promesa divina



¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”


Un canto magistral anunciando el nacimiento de Jesús, nuestra paz.


¿Estás angustiado, afligido, turbado, estresado?

Dios te quiere en paz. Si, El prometió, El ya cumplió.


¿Qué nos toca hacer?

Creo que lo que vivieron estos personajes, en temporadas conflictivas, nos dará luz sobre este tema.


Abraham *

Si Dios dijo que serás Padre, lo serás. (Aunque no tengas ya la edad)


Noé *

Si Dios dice que te prepares, prepárate, (un diluvio cayó, la gente no creyó y muy tarde se arrepintió).


Josué *

Si Dios dijo que caerán las murallas, caerán. (Aunque las órdenes sean tan raras como estar dando vueltas en el mismo lugar)


David *

Si dijo que serás Rey, lo serás. (Aunque te parezca que tú ocupación presente nada tenga que ver con la realeza)


Lo que admiro de cada uno de estos personajes, es que ¡le creyeron a Dios!.


Enfoquémonos en Abraham “El Padre de la Fe”* una vez que creyó, ya no cuestionó, dudó o titubeó , aprendió a no pisar la arena movediza de la incredulidad. La Fe que portaba, lo fortaleció y empoderó, alineándolo a la promesa de Dios para su vida. El estaba plenamente convencido de que Dios, omnipotente y soberano, cumpliría lo que prometió.


Está Fe lo impulsó a exaltar a Dios sobre su incapacidad natural. Y es que cuando exaltas y glorificas, estás declarando al Mundo entero:

que crees y recibes por Fe aún sin haberlo visto,

que tu edad es lo que menos importa, que la sequía o diluvio que estás atravesando es solo temporal, y que Él guardará tu